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domingo, junio 5

ASCUAS EN LAS MANOS




Ascuas en las manos


Tengo atrapados entre la mente y el alma vapores de sueños, y también... la dureza de tu voz que aún  quema.

¡¡Ascuas en las manos!!

                               ¡Quemaduras!

¡¡Quiero evaporarme  en el aire como se evapora un gemido y vivir el sentir de un Te quiero!!

                            ¡¡Tu mirada... abandono!!
                                             ¡¡Tu risa... castigo!!



sábado, junio 4

EL TEJO DE SAN CRISTOBAL..


EL TEJO DE SAN CRISTOBAL.
                           San Cristóbal de Valdueza, (León)



El tejo árbol sagrado de los celtas tiene   en San Cristóbal su lugar sagrado, mágico.
Ubicado junto a la vieja ermita debe ser considerado como una reliquia, un auténtico monumento vegetal vivo, muy vivo.
Este milenario tejo se encuentra en la comarca de El Bierzo, lugar de gran riqueza medioambiental y numerosos árboles destacables no sólo por su valor monumental, sino también por pertenecer al patrimonio cultural de la zona.
El Tejo siempre se ha considerado un árbol sagrado en esta región, asociándolo a lugares de culto religioso como es este caso. Se encuentra situado en un lugar privilegiado: en el cementerio de la localidad, junto a la vieja ermita medio derruida, divisando la hoya berciana. Desde allí ha debido de ser testigo de muchas culturas y costumbres. Se considera una reliquia, un auténtico monumento vegetal vivo; es una visita ineludible.
La persistente costumbre de plantar tejos junto a las casas, o las lindes de los prados es un interés colectivo, inconsciente sin duda, de ser fiel a las costumbres de sus ancestros, de la religión astur-celta, arraigada en el corazón de sus hijos.
Árbol de crecimiento lento y gran longevidad, presenta una madera dura  y elástica que era utilizada en la antigüedad para la fabricación de arcos.Se dice que todo él es tóxico, incluso las semillas, a excepción del arilo rojo que las rodea.



La Junta de Castilla y León creó en el año 1991 a través de la Ley 8/1991, de 10 de mayo, el «Catálogo de Especímenes Vegetales de Singular Relevancia de la Comunidad», por el que se regula la protección de determinados ejemplares de especies arbóreas. Uno de estos ejemplares es el Tejo de San Cristóbal de Valdueza, que se incorporó al catálogo mediante  Decreto.

Ubicación.
En la comarca del Bierzo, al oeste de la provincia de León,
al sur de Ponferrada.
San Cristóbal de Valdueza, (León)

jueves, junio 2

LA TERRONA.


La Terrona 
La Encina más grande del mundo.
Zarza de Montánchez (Cáceres).

La encina La Terrona es uno de esos monumentos naturales capaz de competir con la más bella y grandiosa de las construcciones realizadas por la mano del hombre. Con una gran diferencia, el arquitecto de este árbol singular ha sido la naturaleza y el tiempo. Se calcula que su edad es de 800 años. Símbolo de Extremadura y de la comarca de Montánchez y Tamuja, puede considerarse el mayor ejemplar de esta especie de España. El árbol está situado en la finca La Dehesa, del término municipal de Zarza de Montánchez (Cáceres).
de la grandiosidad de su porte deriva su importancia y vistosidad, ya que las dimensiones son espectaculares:
Tiene una altura total 16,6 metros, un perímetro del tronco de 7,8 metros, un diámetro máximo de copa de 30 metros y una altura de 17 metros.
Está declarada como Árbol Singular de Extremadura.
 
Algo de historia de la Terrona.

Si el Romanejo ( Roble) es el rey de los rebollos de las zonas serranas, la Terrona es la indiscutible reina de las encinas de nuestras dehesas. Su reinado en este caso es absoluto, ninguna otra encina pone en duda su supremacía y todas aquellas que han osado aproximarse se encuentran ahora en franco deterioro como las colosales encinas pacenses del Rañal o el Romo, o incluso muertas como La Marquesa. Su propio nombre hace referencia a ello, ya que en la comarca antiguamente se denominaba Terrona a las encinas más grandes de lo habitual. Hoy sólo se utiliza ese nombre para ella y siempre en mayúscula (ese es respeto que se le tiene a la soberana).

Esta superioridad tiene su base en la portentosa capacidad física de este ejemplar, que pese a los achaques propios de su avanzada edad (podríamos decir, utilizando un símil, que tiene osteoporosis), muestra una respuesta fisiológica propia de encinas maduras en su máximo esplendor. Pensemos que cuando brotó la bellota que daría lugar a nuestra protagonista en el cercano castillo de Montánchez gobernaban los almohades, que el “bestseller” de su juventud era el Amadis de Gaula y que su máximo esplendor lo debió alcanzar antes de que Darwin publicara El Origen de las Especies. Imaginemos todas las situaciones de riesgo a las que ha estado expuesta desde que era una plántula de unos 5 cm de altura hasta que ha llegado al coloso actual de 17 m de altura, 30 m de diámetro de copa y casi 8 m de perímetro de tronco.


Lógicamente el factor suerte ha jugado a su favor al crecer sobre un venero que baja de la sierra, los rayos y tormentas la respetaron, al contrario que a su vecina La Gobernadora que cayó fulminada a principios del siglo XX (y según cuentan era digno rival de la Terrona). Pero en este caso, sobre todo, han sido generaciones y generaciones de propietarios los que casi sin excepción han contribuido con su respeto al mantenimiento de este árbol, casi siempre bien tratado por el hacha. Esto lo sabe muy bien Alonso, su actual propietario. Sabe que es muy ingenuo considerarse propietario de un ser de 800 años que le va a sobrevivir otros muchos, sabe que La Terrona es de todos los que la aman y en ese saber se ha convertido en el auténtico guardián del árbol. Todo amabilidad, pero ¡ay de aquel que ose subirse a La Terrona! Se siente orgulloso de ver a gente de otros países que se acercan a Zarza de Montánchez a conocer a La Terrona y le gusta hablar con los visitantes que entran en su finca a visitar el árbol con respeto. Recuerdo que cuando Correos presentó un sello con la imagen de La Terrona en el pueblo, Alonso, como si de la boda se su hija se tratara, mató dos de sus cerdos y puso vino y su extraordinario pan para todo el pueblo, en lo que él convirtió en una auténtica fiesta, que ensombreció al acto oficial organizado por unas autoridades que se subieron al carro en el último momento y no supieron estar a la altura. Aquí radica el secreto de La Terrona.
Este algo de historia...está  extraído del  blog Desde el torreón.

En 1997 un temporal dañó la encina y puso en peligro su existencia. Los técnicos de medio ambiente le colocaron 15 muletas de acero de color negro para sostener el tronco y las ramas principales. El resultado llama la atención y da qué pensar. Le añade singularidad pero, tal vez, la vida da lo que da, incluso para una encina. Algunos piensan que mejor hubiera sido dejarla cumplir su ciclo vital.
Cuentan los lugareños que su tronco, prácticamente hueco, sirvió durante siglos de refugio a zorros, liebres y jabalíes.
En fin, su longevidad produce una sensación de respeto. Será, quizá, por la necesidad que tenemos de sentir cerca las cosas perdurables, pues no dejan de representar una esperanza; o será simplemente por su belleza. Rabindranath Tagore dijo aquello de: “convertir un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos”.










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martes, mayo 31

CIPRÉS DE SILOS.



 
Ciprés de Silos. 
(Monasterios de Silos, Burgos)

El famoso ciprés de los poetas. Símbolo del castellano, fue plantado por monjes franceses.
Al principio eran cuatro esos cipreses pero solo ha sobrevivido este “enhiesto surtidor de sombras y sueños” que inmortalizara Gerardo Diego.
Uno de los árboles más bellos del mundo.
Este ciprés tiene una edad  de 126 años y una altura de unos 28 metros. Un perímetro de  2,46 metros y un diámetro de copa de 5 metros.
Os dejo aquí el poema que Gerardo Diego

 EL CIPRÉS DE SILOS
Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,
como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.


Algo de historia del Monasterio de Silos (Burgos) donde está ubicado el Ciprés.

El Monasterio de Santo Domingo de Silos se halla ubicado en la parte oriental de un pequeño valle de la gran meseta castellana, que el primer documento conservado del Archivo de Silos, del año 954, ya denomina como valle de Tabladillo.
La vida del hombre en Silos y en su comarca se remonta a tiempos prehistóricos, conocida hoy en día gracias a una serie de excavaciones arqueológicas.
La vida monástica en todo el Valle de Tabladillo, especialmente en Silos, comenzó con probabilidad, a la hora de la reconquista castellana, a fines del siglo IX, en forma de granjas monástico-familiares.
Pero, desde el siglo X, el monasterio propiamente de San Sebastián de Silos ya entra en la historia documentalmente.
Sin embargo, debido a los estragos de Almanzor, el monasterio silense cae en gran decadencia material y espiritual. En este momento, en 1041, hace presencia, de la mano del rey Fernando I de Castilla, el monje riojano emilianense Domingo. Es nombrado abad de Silos y, en treinta y dos años, con su ímpetu restaurador y con su santidad, levanta a Silos en sus edificios y en su comunidad. Muere el 20 de diciembre de 1073. Es canonizado en 1076, y se convierte en el taumaturgo medieval de la zona y su tumba en centro de peregrinación.
Surge el claustro románico extraordinario, y brilla el scriptorium silense con obras como el Beato de Silos, hoy en el Museo Británico.
La Baja Edad Media coincide con una etapa menos brillante de la Abadía castellana. Pero, en 1512, el monasterio silense se adhiere a la Congregación Benedictina de Valladolid y se va formando el monasterio moderno al lado del medieval: muralla perimetral; ala sur para las celdas individuales de los monjes; la capilla de Santo Domingo; la iglesia neoclásico-barroca.
En 1835, en noviembre, obedeciendo el decreto de exclaustración del gobierno de Mendizábal, se dispersa la comunidad y se interrumpe la vida monástico benedictina de Silos a lo largo de cuarenta y cinco años.
Afortunadamente, el 18 de diciembre de 1880, un grupo de monjes benedictinos franceses de la Abadía de Ligugé, dirigidos inteligentemente por un monje de la Abadía de Solesmes, Dom Ildefonso Guépin, salvó a Silos de la catástrofe total al elegir las ruinas silenses como su refugio.
Estos monjes fueron restaurando con esfuerzos casi heroicos el Monasterio silense; y, con la restauración material, procuraron recuperar parte de los restos culturales. Encontraron 14 manuscritos medievales; muchos diplomas, también de la Edad Media; y casi todo el archivo de la Edad Moderna.

Desde entonces, en el siglo XX hasta hoy, la comunidad de Silos ha tenido y tiene una gran vitalidad: con su testimonio, con sus celebraciones litúrgicas, con sus aportaciones a la cultura, y con su irradiación, fundando varias casas nuevas en España, como Estíbaliz (Álava), Montserrat de Madrid, Leyre (Navarra), Abadía de Santa Cruz del Valle de los Caídos (Madrid); y en Hispanoamérica: México y Argentina.
Silos ocupa un lugar importante en la Orden Benedictina y en la Iglesia Española en el mundo actual.
Por lo que se refiere a su aspecto exterior, en sus edificios monasteriales, Silos se compone de dos monasterios yuxtapuestos, en torno a dos claustros: a) el medieval; y b) el moderno o clásico-barroco; con la iglesia al Norte, y la gran ala Sur, o zona habitacional, con las celdas de los monjes. Esta parte sufrió un pavoroso incendio en 1970, y se redujo a cenizas. Pero bajo la dirección de Bellas Artes, se restauró en 1971-72, con la planificación y supervisión continua de los arquitectos Alberto García Gil y Julia Fernández de Caleya. Desde entonces Silos es un gran monasterio a la vez histórico y funcional.


sábado, mayo 28

EL DRAGO (ICOD DE LOS VINOS)

 

DRAGO. (Icod de los Vinos)

Hace un tiempo que el  blog El árbol de Diana su propietaria realizó una serie de entradas en las cuales se venia a mostrar algunos árboles que ella (Cecilia) creyó se deberían conocer algo más de ellos. Hoy he querido corresponder de alguna manera dando a conocer algo de este árbol fabuloso.

Este árbol colosal que ya me llamó la atención la primera vez que lo vi en los antiguos billetes de 500 pesetas es un presumido pues nadie sabe con certeza cuántos años tiene. 6.000 o 600, da lo mismo.  Lo que sí sabemos es que puede alcanzar los 20 metros de altura, un perímetro de 16,40 metros y un diámetro de copa de unos 20 metros.
Uno de los Dragos más importantes se encuentra en  el  pueblo de Icod de los Vinos (Tenerife)
Este árbol es el orgullo de Icod donde  es visitado  por miles de turistas lo que añade una rentabilidad económica a su importancia biológica.

Leyenda

Cuenta la leyenda  que en una tarde en la remota antigüedad, cierto navegante mercader llegaba de las costas mediterráneas en busca de sangre de Drago... producto muy en boga y de gran importancia en la elaboración de ciertas preparaciones de la farmacopea, y desembarcó por la playa de San Marcos, de Icod de los Vinos para llevar a efecto su lucrativo propósito.
Estando ya en la playa sorprendió allí a unas infantas o damas de esta tierra, que conforme al rito tradicional se bañaban solas en el mar aquella tarde veraniega.
El intruso navegante las persiguió, logrando apoderarse de una de ellas. Esta trató astutamente de conquistar el corazón del extraño viajero para mejor buscarlo y lograr huir, y mostrándoles signos de consideración y amistad les ofreció algunos hermosos frutos de la tierra.
Para aquel navegante que venía detrás de la sangre del Drago, y traía metido en la imaginación y en el alma el mito helénico de las Hespérides, los frutos que aquella dama de esta tierra le ofreciera, pudieron muy bien parecerle las manzanas del mítico jardín. Mientras el comía gustosamente desprevenido, la bella aborigen saltó ágil al otro lado del barranco, y a todo correr huía hacia el bosquecillo cercano escondiéndose tras la arboleda.
El viajero sorprendido en principio trató de perseguirla de cerca, pero vio con sorpresa que algo se interponía en su camino, que un árbol extraño movía sus hojas como dagas infinitas, y que el tronco parecido al cuerpo de una serpiente se agitaba con el viento marino y entre sus tentáculos se ocultaba la bella doncella guanche.
El navegante lanzó el dardo que llevaba en sus manos, contra lo que a él se le figuró un monstruo, con gran miedo y asombro y al quedarse clavado en el tronco, del extremo de la jabalina empezó a gotear sangre líquida del Drago.
Confuso y atemorizado el hombre huyó laderas abajo, se metió en su pequeña barca y se alejó de la costa; porque iba pensando en su corazón, que había sorprendido en el jardín a una de las Hespérides.  a la que salió a defender el mítico Dragón. (Las Hespérides  eran las ninfas que cuidaban un maravilloso jardín en un lejano rincón del occidente, situado cerca de la cordillera del Atlas en el norte de Africa al borde del Océano que circundaba el mundo) 





viernes, mayo 27

DESALOJO CON SANGRE.

Desalojo con sangre


Sentí  mucho asco
viéndolos golpear
con esa furia.
Sentados en el suelo
trataban de evitar...

el desalojo
de la famosa plaza.
¡¡Llegó la sangre!!
Y también mi respeto
por su lucha pacífica.


Sus opiniones
ya calan en las mentes
y es peligroso.
 El poder  y el dinero
no pueden permitirlo.


¡¡A cuantas gentes
seduce  el movimiento
nacido en SOL!!



jueves, mayo 26

BYPASS

 
Bypass



¡Fue en   agosto!

Entre silenciosos pasillos de hospital...

olas de confusión abrumaban mi mente y el

maldito calor  hacían que ardiera mi pensamiento.

Cuando ese  día entré en el quirófano  temblaba y...

mientras abrían  mi pecho...mi alma sudaba miedo.



Avanzaba  el reloj...

Pulsos de agudos filos sonaban en mi sangre.

Metálicos latidos bombeaban  mientras afilados

aceros mutilan músculos y piel buscando llegar allí

donde arterias y venas llenaron el corazón de miradas

y sonrisas. Allí donde vivió el amor  y aprendió a no

tener más infierno que tu ausencia.



A lo largo y ancho de este sueño tan grande


como una vida....un furioso aleteo de mariposas negras,


persigue ahogar en miedo la memoria mientras mi alma


siente correr chorros de angustiosa soledad.




La angustia no me deja tener miedo.

No temo que el latido abandone el corazón.

No temo que los ojos se nieguen a despertad.

Solo me aterra...Que cuando vuelvan a cerrar

mi pecho... se dejen fuera tu nombre.



De la bruma a la luz.

De la nada a la vida.

El brillo de tus ojos me llama... me grita:



¡¡Ven!!  ¡¡Regresa!!



El despertar es una absoluta tortura.

En mi garganta  se acumulan las ansias de respirar.

Me cuesta pensar, todo es dolor.

Despacio abro los ojos y ansío beber tu sombra

como quien bebe el agua de un desierto engañoso.

Un quejido rompe el silencio de la madrugada.

y el dolor  avanza con ira, me inunda, y te hace oscura.



Recuerdos que se pierden  en el pasado pero ese dolor...

Si tu mano acariciara mi rostro...

Si pudiera escuchar tu risa y hacer que el dolor se fuera...

Si la vida volviera en tus palabras...

Si mi corazón pudiera...